Relatos Eroticos XXX
Relatos de insesto entre madre e hijo, madre e hija, mama tetona,
Tocando a mama
Un simple toqueteo cariñoso e inocente con su madre desemboca
en pasión.
en pasión.
Corría el mes de Mayo. Mi Padre se había ido de juerga a
Madrid, a la Feria
de San Isidro. Mi Hermana estaba estudiando en una academia privada para la
Selectividad, y sólo quedábamos en casa mi madre y yo.
Madrid, a la Feria
de San Isidro. Mi Hermana estaba estudiando en una academia privada para la
Selectividad, y sólo quedábamos en casa mi madre y yo.
Yo tengo 16 años, delgado, de estatura normal y moreno. Y
ella es más alta
que yo, de 1.76 de altura, de 38 años, melena larga, delgadita pero con carnes
y un pecho precioso, de medida 95 y muy bien formado, nada caido. Yo me llamo
Manuel y ella Trini.
ella es más alta
que yo, de 1.76 de altura, de 38 años, melena larga, delgadita pero con carnes
y un pecho precioso, de medida 95 y muy bien formado, nada caido. Yo me llamo
Manuel y ella Trini.
El fin de semana, como hacía calor y en la ciudad es
aburrido, decidimos ir
a nuestra casa de Verano en un pueblo de la Costa Norte de España.
aburrido, decidimos ir
a nuestra casa de Verano en un pueblo de la Costa Norte de España.
El Viernes llegamos. Cenamos unas Pizzas y a la noche salimos
a tomar algo. Y
quisimos ver a las 9 la puesta de Sol maravillosa de todos los pueblos costeros.
a tomar algo. Y
quisimos ver a las 9 la puesta de Sol maravillosa de todos los pueblos costeros.
Nos fuimos al puerto y nos sentamos en una escalera donde no
hay casi nadie,
viendo como se despedía el Sol, con alguna copita de más...; Miré para ella y
la vi como a una mujer atractivísima. Tenía la mandíbula marcada y un cuello
musculoso, que la hacían juvenil y atractiva. Ella me miró y me sonrió. Y,
con confianza, bajé la mirada hasta su pecho. Ella llevaba una blusa y una
chaqueta algo escotadas. Y me recreé la vista. Era notorio y mi madre miró
para abajo para ver lo que yo miraba:
hay casi nadie,
viendo como se despedía el Sol, con alguna copita de más...; Miré para ella y
la vi como a una mujer atractivísima. Tenía la mandíbula marcada y un cuello
musculoso, que la hacían juvenil y atractiva. Ella me miró y me sonrió. Y,
con confianza, bajé la mirada hasta su pecho. Ella llevaba una blusa y una
chaqueta algo escotadas. Y me recreé la vista. Era notorio y mi madre miró
para abajo para ver lo que yo miraba:
- ¿Qué miras, Lolo?
- A esto.- Y de repente, impulsivamente y sin pensarlo,
dirigí mi mano hacia
su pecho, y lo palpé por encima de su chaqueta, y lo notaba carnoso y duro.
dirigí mi mano hacia
su pecho, y lo palpé por encima de su chaqueta, y lo notaba carnoso y duro.
Mi madre se levantó sorprendida pero no enfadada:
- ¿Pero qué haces?. Anda, vamos.
Y el Sábado decidimos ir a una playa lejana, con poca gente,
pues hacía ya
bastante calor.
pues hacía ya
bastante calor.
Tenía una figura expléndida, alta, sin nada de grasa, y con
un pecho derevistas, muy estilizado. No pude parar de mirarle en toda la tarde. Mientras
dábamos
un paseo a la orilla del mar, miraba su cuerpo, no le quitaba ojo, y la veía
como a una mujer muy apetecible, olvidándoseme por completo que era mi propia
madre, a la que llamaba mamá. Para mí era Trini, una guapísima mujer de 38
tacos.
un pecho derevistas, muy estilizado. No pude parar de mirarle en toda la tarde. Mientras
dábamos
un paseo a la orilla del mar, miraba su cuerpo, no le quitaba ojo, y la veía
como a una mujer muy apetecible, olvidándoseme por completo que era mi propia
madre, a la que llamaba mamá. Para mí era Trini, una guapísima mujer de 38
tacos.
Decidimos ir a las rocas, donde nos sentamos a tomar el Sol.
Otra vez la miré y mi mirada se clavó en su escote,
precioso...
precioso...
Ella dijo riendo: - ¿Pero otra vez, cielo?. ¿Dónde miras?
Y de nuevo le acaricié su pecho izquiero, palpándolo, y para
disimular un
poco le dije:
disimular un
poco le dije:
- Esque las tienes muy bonitas y me gustan mucho.
Esta vez duró más de los tres segundillos del puerto, y ella
no protestaba.
Ella bajó la mirada, quizá también por instinto, y se clavó en mi paquete,
que ya abultaba a través de la Bermuda:
no protestaba.
Ella bajó la mirada, quizá también por instinto, y se clavó en mi paquete,
que ya abultaba a través de la Bermuda:
- ¿Y tú qué? ¿No te puedo mirar?
Astutamente le provoqué:
- ¿A dónde miras?
Y ella con su mano tocó un poco mi paquete. Y yo me dejaba
por completo.
por completo.
Agarró el pene excitado y dijo riendo:
- ¡ Pero cómo lo tienes !. Mejor nos vamos.
Y mientras nos íbamos hacia nuestro sitio, le miré a su
trasero, que se movía
al compás de sus pasos, con unas carnes perfectas. Y, como había un cierto
clima, le acaricié el culo. Ella puso cara de sorpresa, ye respondí:
trasero, que se movía
al compás de sus pasos, con unas carnes perfectas. Y, como había un cierto
clima, le acaricié el culo. Ella puso cara de sorpresa, ye respondí:
- Esque no te lo había tocado, jejejejeje.
- Yo a tí te extrangulo, caradura, me dijo de broma mientras
me agarraba y
así notaba yo sus pechos en mi espalda.
me agarraba y
así notaba yo sus pechos en mi espalda.
Llegó la noche, y hacía mucho frío, y no teníamos hedredones
a mano.
a mano.
Entonces, nos levantamos y sólo había una bolsa de agua caliente allí
olvidada. Y dijo ella:
olvidada. Y dijo ella:
- Mira, dormiremos en mi cama, que sólo hay una bolsa y no
tenemos que coger
catarro por una tontería así. Además, eres mi hijo y no es tampoco nada del
otro mundo que durmamos una noche en una misma cama. ¿Te parece bien?.
tenemos que coger
catarro por una tontería así. Además, eres mi hijo y no es tampoco nada del
otro mundo que durmamos una noche en una misma cama. ¿Te parece bien?.
- Yo encantado.
Estábamos los dos cara arriba, y ella a mi derecha. Y se
incorporó un poco
para dejar puesto el despertador, que estaba en la mesilla de mi izquierda, y
lógicamente
puso su pecho encima del mío, mientras su pelo me acariciaba las mejillas, con
lo que me excité enseguida.
incorporó un poco
para dejar puesto el despertador, que estaba en la mesilla de mi izquierda, y
lógicamente
puso su pecho encima del mío, mientras su pelo me acariciaba las mejillas, con
lo que me excité enseguida.
- Quédate así, porfavor, mami.
- ¿Serás avispado?. Y seguidamente me mordisqueba la cara de
broma,
mientras me pellizcaba el vientre.
broma,
mientras me pellizcaba el vientre.
- Si, pero ¿A que no te atreves a besarme?. Eres muy liberal
y moderna pero
seguro que eso no lo haces.
y moderna pero
seguro que eso no lo haces.
- ¿A que lo hago?
Y acto seguido, me metió toda su lengua en mi boca. Era un
morreo con mi
madre !!!
morreo con mi
madre !!!
Chupé su lengua como si fuera un caramelo y chocamos muy
cariñosamente los
labios, mientras ella acariciaba mi pelo.
cariñosamente los
labios, mientras ella acariciaba mi pelo.
- Huy, cielo, ..., hemos llegado muy lejos. ¿En dónde puede
acabar esto?
acabar esto?
- Mamá, lo estamos pasando bien, ¿No?. Además, quedaste en la
Playa de
enseñarme hoy tu pecho.
Playa de
enseñarme hoy tu pecho.
- ¿Yo? ¡ Mentiroso !. Eres un tramposo.
- Porfavor... !, que ya los toqué.
- ¿Pero tanta ilusión te hace?. Hummmmmmmmmmmm.
- Venga, mami, que mis amigos ven a sus madres al salir de la
ducha y lo ven
como algo normal y natural.
ducha y lo ven
como algo normal y natural.
- Bueno, tampoco veo nada malo en ello. Y así a ver si dejas
de mirarme todo
el día, jejejeje
de mirarme todo
el día, jejejeje
Se desabrochó un poquito su pijama y se sacó el sostén, y su
blanco y
redondo pecho quedó al aire, con ese pezón rosado precioso. Y sin permiso, se
lo acaricié lentamente y con ternura, y ella cerró los ojos.
blanco y
redondo pecho quedó al aire, con ese pezón rosado precioso. Y sin permiso, se
lo acaricié lentamente y con ternura, y ella cerró los ojos.
- Bueno, ya me conoces a mí. ¿Y yo qué?. Tendré que conocerte
a tí. Hace
ya seis años que no veo tus partes. Me pica la curiosidad para ver cómo han
crecido.
a tí. Hace
ya seis años que no veo tus partes. Me pica la curiosidad para ver cómo han
crecido.
Me saqué la verga, que estaba a punto de explotar. Y llevé yo
su mano hasta
mi pene. Ella comprobó su dureza, y yo le toqué otra vez su pecho, jugando con
su carne, apretándolo suavemente con mis dedos. Seguramente por instinto o por
su excitación, mamá me estaba acariciando la polla, y le supliqué.
su mano hasta
mi pene. Ella comprobó su dureza, y yo le toqué otra vez su pecho, jugando con
su carne, apretándolo suavemente con mis dedos. Seguramente por instinto o por
su excitación, mamá me estaba acariciando la polla, y le supliqué.
- Porfavor, no pares. Sigue así, mami.
- Pero si está durísima y ardiendo. Oye, que ya sé hasta
dónde quieresllegar...; y echó una sonrisa picarona y maliciosa, desviando su atención a mi
pene pues seguro que le encantaría ver cómo eyaculaba su hijito.
dónde quieresllegar...; y echó una sonrisa picarona y maliciosa, desviando su atención a mi
pene pues seguro que le encantaría ver cómo eyaculaba su hijito.
Y de repende eché un chorro que me llegó hasta el pecho.
- ¡ Hala, Lolo ! Casi hay medio litro.
- ¿Ahora puedo llamarte cariño, Mama?
- Durmamos, cielo, y si se lo dices a alguien puedes rezar,
¿Eh?
¿Eh?
Al día siguiente, le dije:
- Como hoy nos iremos y tardaremos muchísimo en estar juntos
solos, tú y
yo, porfavor, ¿Podríamos ducharnos juntos? (como despedida).
solos, tú y
yo, porfavor, ¿Podríamos ducharnos juntos? (como despedida).
- Pues mira, por mí no hay problema. Nos hemos permitido una
aventurilla
para conocernos mejor, cielo. Total, nos conocemos cada poro. ¡ Venga !
aventurilla
para conocernos mejor, cielo. Total, nos conocemos cada poro. ¡ Venga !
Nos metimos en la ducha.
- Hala, cómo estás ya, ¿Eh?. Me tocó un hijo fogoso. La
verdad, no
saliste a tu Padre, Lolo.
verdad, no
saliste a tu Padre, Lolo.
Yo rocé mi pene muy erecto todo lo que pude con ella,
pegándolo a su
rajilla del culo, pero ella me decía:
pegándolo a su
rajilla del culo, pero ella me decía:
- Venga, Manuel, salgamos que estoy ya asustada de lo que
podría o incluso
puede llegar a pasar.
podría o incluso
puede llegar a pasar.
- Bueno, salgo pero si nos secamos juntos.
- Chantajista !
Estaba cerquísima de mi madre, piel con piel, con sus dos
preciosos globos
pegados a mí, y ella con su pelo largo y rizado húmedo. No pude más, y le besé
su cuello.
preciosos globos
pegados a mí, y ella con su pelo largo y rizado húmedo. No pude más, y le besé
su cuello.
- Huyyyyyy, quieto, cielo, no me excites.
Me puse en cunclillas y le llegué hasta su mentón, que se lo
mordisqueé, y
ella no paraba de suspirar, notando yo así más cerca sus pechos.
mordisqueé, y
ella no paraba de suspirar, notando yo así más cerca sus pechos.
Pero yo le toqué su vagina, tocando sus ya húmedos labios y
le besé un
pecho.
le besé un
pecho.
- Ven, cariño, sequémonos en la cama.
Húmedos todavía, yo me tumbé cara arriba, y ella encima mía,
me iba
secando. Llegó a mi polla, y la secaba con la toalla, mientras me miraba con
sus pechos al aire y todo su explendor recién salido de la ducha.
me iba
secando. Llegó a mi polla, y la secaba con la toalla, mientras me miraba con
sus pechos al aire y todo su explendor recién salido de la ducha.
No pude más, me incorporé y la besé como un amante, con
pasión,
intercambiando saliba y chupando su lengua y sus labios y tiré la toalla. Su
mano acariciaba ya mi polla desnuda. Bajé mi lengua hasta su cuello y acaricié
con las dos manos su pecho.
pasión,
intercambiando saliba y chupando su lengua y sus labios y tiré la toalla. Su
mano acariciaba ya mi polla desnuda. Bajé mi lengua hasta su cuello y acaricié
con las dos manos su pecho.
- ¡ No puedo más, Manuel !
Se puso encima mía y rozaba su vagina con mi glande, que casi
entraba solo.
entraba solo.
- ¡ Mamá !. Eres preciosa.
Sus pechos se movían con el vaivén y se los volví a tocar, y
dirigía su
movimiento, hasta que conseguí metérsela del todo...
dirigía su
movimiento, hasta que conseguí metérsela del todo...
- ¡ Mamá, lo estamos haciendo !!!!!
- Manuel, relájate, disfruta, cariño. Y aguanta, no te vayas
enseguida.
enseguida.
Mi pene entraba y salía sin problema. Y encajaba a la
perfección con mi
madre.
perfección con mi
madre.
La agarré de los hombros y la atraje hacia mí. Nos unimos del
todo y nos
dimos un morreo tremendo, mientras tocaba yo su culo y así ponía yo el ritmo.
todo y nos
dimos un morreo tremendo, mientras tocaba yo su culo y así ponía yo el ritmo.
- Ahhhhhhhhhhhh, sigue Lolo, porfavor, ..., sigue. Así,
bésame el cuello,
cielo...
bésame el cuello,
cielo...
- Mamá, te quiero. Ahhhhhhhhhhhh
Y de repente, la abracé mucho más hacia mí y eyaculé con
todas mis
fuerzas dentro de mi madre, mientras le tocaba su melena y le besaba otra vez en
sus labios.
todas mis
fuerzas dentro de mi madre, mientras le tocaba su melena y le besaba otra vez en
sus labios.
- ¿Qué tal lo hice, Mamá?
- Mira, si tu padre aprendiera a besarme así, sería yo más
feliz. Pero será
nuestro secreto, ¿Vale?. Amo a tu Padre, y esto sólo ha sido una aventura.
feliz. Pero será
nuestro secreto, ¿Vale?. Amo a tu Padre, y esto sólo ha sido una aventura.
Y me besó de nuevo.
No lo pudimos hacer más, porque no estábamos solos y no
surgió de nuevo la
magia. Pero pasados nueve meses, mamá dio a luz una niña. Pero jamás me dijo
si era de mi Padre o mía. Ni lo sabría ella, porque aquel Lunes folló con mi
Padre como una descosida.
surgió de nuevo la
magia. Pero pasados nueve meses, mamá dio a luz una niña. Pero jamás me dijo
si era de mi Padre o mía. Ni lo sabría ella, porque aquel Lunes folló con mi
Padre como una descosida.
FIN
Mi madre se ofrece para disfrutar de un joven a cambio yo poseeré a su hermana
Mi madre me tuvo con dieciséis años. Según me contó se
enamoró de un tipo varios años más mayor que ella y después de dejarla preñada,
la abandonó aún habiéndole prometido muchas cosas. Siempre hemos sido muy
amigos, desde muy pequeños hemos jugado, ido al cine y demás cosas y casi
siempre solos, además ella es hija única y la familia más directa que tenemos
son mis abuelos.
La historia que os quiero contar me sucedió a los dieciocho
años. Llevaba como dos meses en la universidad y habíamos formado un grupo de
estudio entre unos cuantos compañeros. Los fines de semana salíamos a las
discotecas y nos relajábamos de las horas de estudios.
Durante un tiempo tuvimos ese ritmo de vida. Entre semana la
dedicábamos por completo al estudio y los fines de semana, salvo en época de
exámenes, nos dedicábamos a divertirnos. Dos meses más tarde caí en la cuenta
que mi madre no salía con nadie, se limitaba a quedarse sola en casa. Entonces
se me ocurrió que ella podría venirse con nosotros, la semana anterior habíamos
conocido a unas chicas y ella, aunque tenía treinta y cuatro años, tenía un
aspecto de veintitantos años.
Se lo comenté a mis compañeros que aún no la conocían y todos
pusieron alguna pega, pensaban en como iban a ligar y aún intentar follar con
las chicas estando mi madre por allí. Después de varias horas en las que cada
uno daba sus argumentos, decidimos que aquella noche viniera y si no salía bien
la cosa, me la llevaría y no volvería a salir con nosotros. Tras el acuerdo
llamé a mi madre y también me costó convencerla para que viniera.
Quedamos en la discoteca a las diez de la noche. Ninguno de
mis amigos conocía a mi madre en persona, como mucho habían hablado con ella por
teléfono. Cuando llegamos mi madre y yo estaban Juan y Paolo. Cuando les
presenté a mi madre los dos quedaron boquiabiertos. Ella se había vestido de
forma juvenil y la verdad es que estaba bastante seductora. Diez minutos después
estábamos todos y mis amigos se quedaban asombrados al saber que aquella
preciosa mujer era mi madre.
De todos Eduardo fue el más impresionado, durante la tarde
había sido el que más se oponía en que ella viniera con nosotros, pero al
conocerla le ofreció su brazo y diciendo "señora he de redimir mis pecados" se
la llevó al interior de la discoteca siguiéndolos todos los demás. No la dejó en
toda la noche, le había gustado mi madre y la seguía a todas partes cual
perrito.
-Enrique, me gusta tu madre. – Me dijo en el momento en que
ella se marchó al servicio. – Creo que me he enamorado…
-No seas tonto. – Le dije. – Tiene el doble de edad que tú…
-No me importa…
Se llevó toda la noche pegado a ella. Los demás bailábamos
con las chicas pero él siempre con mi madre. Después, tras varias horas en la
disco, fuimos a tomar un café en un bar tranquilo. Eduardo no paraba de darle
conversación a mi madre todo el tiempo. Nuestros coches estaban aparcados uno
junto al otro y hasta allí nos acompañó y no paraba de hablarle.
-No te ha dejado un minuto, - le dije a mi madre cuando
emprendimos la marcha a casa – lo has impresionado.
-No está mal el chico, pero es muy joven… - me dijo ella.
-A él no le importa la edad.
-Entonces lo que quiere es echar un polvo nada más.
-Él no suele ser de ese tipo. – Le comenté. – Normalmente no
pasa de hablar con las chicas, creo que tú le has impresionado mucho.
Ella rió y permanecimos en silencio hasta que llegamos a
casa. Nos preparamos y nos fuimos a dormir. A la mañana siguiente me levanté
sobre las doce. Ella ya estaba levantada y desayunaba en la cocina.
-Enrique, - comenzó a hablarme – he estado pensando en
Eduardo… ¿tú verías mal que tuviera una relación con ese chico?
-¿Qué tipo de relación?
-No creo que pasara de echar un polvo.
-Mamá, no sé cuanto tiempo llevas sin hacer el amor, pero
nunca te he visto con novio o amigo para salir. Si tienes ganas de hacerlo,
aprovecha la ocasión.
Ella quedó pensativa. Llegó el lunes y volvimos a la
universidad. Eduardo no tardo en buscarme y hablarme del sábado por la noche.
Estaba muy excitado por los sentimientos que le causaba mi madre.
-Enrique, desde aquella noche estoy que ni como ni duermo…
-Y qué quieres, follarte a mi madre… - le dije.
-Hombre, si lo dices así… - se puso colorado pues ese era su
deseo.
-Mira, tenemos que hacer unos cambios en una habitación, si
quieres vente y vemos por donde va el tema. – Le dije y añadí de broma – Y tú,
¿qué me darás a cambio?
-Me puedo llevar a mi hermana, alguna vez me ha dicho que tú
le gustas.
Por la tarde llegué a mi casa, mi madre hacía la comida y
después de cenar nos sentamos un rato a descansar y ver la televisión. Entonces
le comenté la conversación con Eduardo y ella dijo que lo pensaría. Al poco nos
acostamos. Aquella noche sabía que ella aceptaría hacer el amor con Eduardo pues
desde mi habitación escuchaba los gemidos apagados que daba al masturbarse, sin
duda la proposición de él la había calentado de tal forma que esa misma noche lo
hubiera follado una vez tras otra. Hasta el miércoles por la noche no me
confirmó que deseaba hacerlo.
El jueves por la mañana se lo comuniqué a Eduardo y creo que
desde ese día hasta sábado en el que llegaron él y su hermana Laura, casi ni
había dormido ni comido. Todos sabíamos a lo que íbamos. Se hicieron las
presentaciones y durante todo el día estuvimos trabajando en la habitación.
Sobre las siete de la tarde acabamos de trabajar. Pensamos en cenar allí mismo y
después que las cosas fueran saliendo según quisieran las dos parejas. Mi madre
me llamó a la cocina para hablar conmigo.
-Cariño, - me decía nerviosa – hace mucho que no tengo
relaciones que me da vergüenza hacerlo…
-No te preocupes, le diré que sea delicado contigo y verás
como no hay problema.
-Preferiría… - hizo una pausa como si le diera vergüenza lo
que iba a decir – te importaría que lo hiciéramos en la misma habitación. Si tú
estuvieras presente me tranquilizaría.
-Por mí no hay problema, se lo diré a ellos por si tienen
algún problema.
Lo hablé con Eduardo y me confirmó que por parte de ellos no
había problema. Entonces antes de cenar nos dispusimos a ducharnos ya que
habíamos sudado al mover los muebles. Los dos hermanos no tenían más ropa que la
que tenían puesta y decidimos que mi madre le dejaría ropa a ella y yo a
Eduardo, no había muchas diferencias entre nuestros cuerpo y así lo hicimos.
La cena ya estaba en la mesa y mi amigo y yo esperábamos a
las mujeres. Primero entró mi madre, estaba preciosa con su vestido negro y
ajustado. Después entró Laura, nunca había sido una preciosidad, pero mi madre
sabía maquillar y la había puesto muy hermosa, su cuerpo era de escándalo con
aquel vestido que mi madre le buscó. Los cuatro cenamos impacientes de
experimental las sensaciones que nos traería aquella noche.
Sólo cuando era muy pequeño había visto a mi madre desnuda,
desde los once años ella intentaba que no la viera desnuda y lo máximo que
llegué a verla fue en ropa interior. Y aquella noche me había pedido que la
acompañara mientras follaba con otro hombre, no sólo la vería desnuda, si no que
además la vería en acción y esto me excitaba. Además miraba a mi futura
compañera de cama y más excitado me ponía. Laura tenía un cuerpo impresionante.
Su cara siempre fue la que había provocado que la mayoría de los tíos que se
acercaban a ella solamente quisieran follar y esto le provocaba un cierto
aislamiento por parte de ella. Bien sabía que lo pactado con su hermano era
echar un polvo, pero yo le gustaba y no le importaba follar conmigo y quién
sabía, tal vez me enganchaba con un poco de suerte.
Después de cenar y tras tomar un poco de licor, todos nos
mirábamos y ninguno se atrevía a decir nada.
-¡Vamos chicos! – Dijo al fin mi madre. - ¡Vamos a pasárnoslo
bien!
Se levantó de la mesa y se dirigió a la puerta. Andaba de
forma sensual y se paró, miró hacia nosotros y con la mano nos indicó que la
siguiéramos. Eduardo se levantó rápido y la siguió excitado. Yo me levanté y
ayudé a Laura. Pasó por delante de mí y me dio un beso en la mejilla a la vez
que me decía un "gracias" que sonó demasiado sensual. Los cuatro entramos en la
habitación de mi madre. Eduardo la agarró por la cintura y la atrajo hacia él
hasta que su rabo se apoyaba en su redondo y hermoso culo. Él se lanzó a morder
su cuello y mi madre echó la cabeza y el pelo a un lado para ofrecerle por
completo su cuello. Laura y yo los mirábamos desde la entrada de la habitación.
-Desnudemos a nuestros hombres. – Le dijo mi madre a Laura.
Laura me cogió de la mano y me llevaba al lado de su hermano.
Ambos veíamos como mi madre se acuclillaba delante de él y comenzaba a
desabrochar sus pantalones. Él se quitó la camiseta que llevaba y empezó a
acariciar la cabeza de su madura amante a la vez que le decía cosas para
excitarla.
-¡Bien cariño, desnúdame y saca mi polla! – Le hablaba a mi
madre - ¡Sigue cariño, tengo un regalo para ti!
Llegamos hasta donde estaban los dos y Laura empezó a hacerme
lo mismo, me desnudaba poco a poco, pero yo no podía retirar los ojos de mi
madre. Su cara mostraba toda la excitación que le producía aquella situación.
Bajó la cremallera del pantalón y sacó el pene de su joven amante. Sus ojos se
abrieron de par en par al ver la polla enorme que salía.
-¿Qué te parece? – le preguntó él.
-Esto es imposible de que entre…
-Si que entra, yo lo he probado y es genial… - dijo Laura
espontáneamente y todos la miramos. – Perdona Edu, se me ha escapado.
Por lo visto los dos follaban juntos cuando les venía en
gana. Mi madre paró y parecía que estaba alucinando con lo que escuchaba.
Entonces Laura sacó mi polla, más corta pero gorda. Vi como mi pene se perdía
dentro de la boca de ella y sentí como su lengua jugaba con mi glande mientras
mi madre agitaba la enormidad de Eduardo sin atreverse a meterla en su boca.
-¡Si no la vas a chupar déjame que te trabaje! – Le dijo y la
levantó para después empujarla para que cayera boca arriba en la cama.
Laura me había quitado los pantalones y sentía como sus manos
se agarraban con fuerza a mis nalgas para empujarme y que mi polla le entrara
entera en la boca. Estaba en la gloria con la mamada que me hacía. Eduardo
levantaba y abría las piernas de mi madre para colocarse en medio, retiraba a un
lado sus bragas y aparecía un peludo chocho que necesitaba sexo.
Laura sacó de su boca mi polla y miró hacia donde yo miraba y
veía como su hermano empezaba a lamer la raja de mi madre que mantenía abierta
con dos dedos. Soltó mi polla y gateó hasta ponerse al lado de él, le empujó
suavemente para que le dejara sitio. Él se apartó un poco y mantuvo separados
los labios del coño para que su hermana pudiera lamer a placer.
Mi madre estaba en la gloria sintiendo como le lamían el coño
y no había notado el cambio de boca. Entonces Laura levantó su cara de entre las
piernas de la madura amante y le ofreció su boca mojada de flujos a su hermano,
en un profundo beso saborearon el sabor de mi madre.
Me subí en la cama de rodillas y me acerqué a mi madre
apuntándola con mi erecta polla, totalmente excitado por la escena incestuosa
del beso de los dos hermanos. Alargué una de mis manos y empecé a acariciar uno
de los pechos de mi madre que abrió los ojos al sentirme. No estaba seguro de
cual sería su reacción, tal vez me empujara y me haría apartar para que no la
tocara nunca más.
Fue delicioso ver como una sonrisa se dibujaba en su boca
mezclándose con la hermosa cara de placer que le producía el jugueteo de la
lengua de su amante en su sexo. Seguí acariciándola y pude sentir sus erectos y
grandes pezones, de color oscuro. Ella gimoteaba y gozaba. Levantó la cabeza
para ver como Eduardo le trabajaba el sexo y puso la mano en la cabeza de Laura.
-¡Laura! – Dijo sorprendida cuando se dio cuenta que era la
otra la que le daba tanto placer.
-¿No te gusta? – le preguntó la otra.
-Sí… Mucho… - Le agarró la cabeza y la hizo continuar con su
trabajo.
Yo tocaba sus pechos y Eduardo también se subió en la cama de
rodilla y se acercaba a mi madre, abrió las piernas y se colocó encima de su
vientre para dejar caer su polla entre las tetas de ella. Mi madre empujó sus
pechos con ambas manos para que rodearan la polla de Edu que empezó a moverse
para que se deslizara entre las dos hermosas redondeces.
-¡Trae la tuya a mi boca! – Me pidió a mí.
Aquello me excitó todavía más. De rodillas me acerqué hasta
que mi polla quedó a la altura de su boca. Eduardo agarraba los pechos con ambas
manos para masturbarse con sus pechos y Laura seguía trabajando en la húmeda
cueva. Sentí la mano de mi madre que agarraba mi pene hasta sentir como se
hundía en el calido interior de su boca. Comenzaron unas deliciosas mamadas que
me iban a hacer correr. Aguanté como pude para no correrme en su boca.
-¡Voy, voy! – Dijo Eduardo levantándose de mi madre y
buscando a su hermana.
Él estaba de pie junto a su hermana, masturbándose
frenéticamente y apuntando a la abierta boca de Laura que esperaba el delicioso
semen de su hermano. Aquel chico parecía irreal, empezó a soltar borbotones de
semen que llenaron la boca y casi toda la cara de su hermana, era exagerado en
todo, en el tamaño del pene y en cantidad de semen. Eduardo se tumbó en la cama
para descansar y Laura fue a limpiarse la cara al baño.
Mi madre me hizo sentar y se desnudó por completo. Su maduro
cuerpo era muy apetecible. Se puso a cuatro patas sobre la cama y caminó hasta
colocar su boca sobre mi pene. Comenzó de nuevo otra mamada. Yo le acariciaba el
pelo, la espalda, el culo… Me gustaba sentir el cuerpo de mi madre. Entonces
entró Laura y se colocó a cuatro en la cama, pero colocó su culo a la altura de
mi cara. No pude resistir. Empecé a tocar y besar aquel joven culo de piel
suave.
-¡Levántate! – Me pidió mi madre.
Me colocó detrás de Laura. Mi polla sabía lo que tocaba ahora
y estaba deseosa de entrar en aquel coño. Mi madre agarró mi polla y escupió
sobre ella extendiendo con la mano la saliva, tiró con suavidad para que me
acercara a Laura. Buscó la rasurada entrada de la joven y colocó mi glande.
-¡Empuja cariño! – Me dijo.
Empecé y sentí como mi glande iba separando los labios y
humedeciéndose con los flujos. La saqué como cogiendo carrerilla y de nuevo
empujé entrando un poco más. Poco a poco la fui penetrando. Me agarré a las
hermosas caderas y aumenté el ritmo de las embestidas. Mi madre me besaba por
todo el cuerpo mientras sus manos acariciaban mi duro culo.
-¡Fóllala cariño! – Me animaba. - ¡Dale fuerte! – Repetía una
y otra vez mi madre.
Eduardo estaba en la cama y se masturbaba viendo como
follaban a su hermana, de nuevo volvía a tener la monstruosa polla preparada. Se
levantó de la cama y se colocó detrás de mi madre para intentar follarla, pero
ella no estaba dispuesta a que le entrara aquello.
-¡Vamos cariño te va a gustar! – Le decía a mi madre. –
Relájate y veras que bueno…
Pero ella lo esquivaba y no permitía que la penetrara.
Entonces Laura me paró y se sacó mi polla de dentro.
-¡Ven hermano mío! ¡Folla a tu caliente hermana! – Lo animaba
y le movía el culo para provocarlo.
De inmediato me apartó y se agarró al hermoso culo de Laura,
apuntó su enorme falo y la empezó a penetrar violentamente. Ahora si que gemía
la puta de Laura. Eso era lo que le iba a los dos hermanos, follar de forma
alocada con violencia y con aquella polla enorme de Eduardo que le hundía hasta
los huevos a su hermana y que ésta aceptaba entre gemidos y gritos de placer.
Mi madre y yo nos miramos al ver como lo hacían. Me acerqué a
ella y no hubo palabras, nos fundimos en un beso. Nos cogimos de la mano y nos
fuimos a mi habitación dejando a los escandalosos y lujuriosos hermanos follando
en la cama. Se les escuchaba por toda la casa.
Entramos en mi habitación y ella se tumbó boca arriba. Me
coloqué sobre ella de forma que nuestros sexos se rozaban, pero aún no la
penetraba. Nos fundimos en un beso mientras nos acariciábamos. Yo me movía para
rozar mi pene por su raja, frotando su clítoris y provocándole un primer orgasmo
que mostraba con pequeños y dulces gemidos.
-¡Métemela, por favor! – Me pidió.
Me moví y sentí como mi glande encontraba la húmeda y
caliente entrada de mi madre. Hundí mi lengua en la boca de ella a la vez que mi
pene me transportaba al mundo del placer al ir penetrando a mi madre. Sentí como
sus uñas se clavaban en mi carne cuando mi polla entró por completo en ella.
-¡Esto es maravilloso! – Decía. - ¡No pares, sigue
follándome!
La penetraba despacio para sentir como entraba cada milímetro
de mi pene en ella que no paraba de acariciarme y besarme, le gustaba tocarme y
sentir como se endurecía mi culo cada vez que la penetraba.
-¡Déjame que te monte! – Me pidió.
Me levanté y ella me cedió el sitio. Abrió sus piernas y se
hundió mi polla hasta el fondo de su vagina. Con ambas manos agarré su hermoso
culo. Los dos nos movíamos para darnos placer. Sus pechos se movían rozando con
mi pecho. Su pelo recogido en una cola se agitaba con sus movimientos y su cara
reflejaba el placer que sentía al follar con su hijo. Poco tardó en sentir otro
orgasmo que mostraba con gemidos profundos.
-Mamá, ponte bocabajo. – Le pedí.
-No, por el culo no…
-No, de verdad… - contesté rápido para que se tranquilizara –
Quiero follar tu coño pero desde atrás.
Me liberó y me coloqué a los pies de la cama esperando que
acabara. Podía ver su redondo culo y la raja mojada de su coño. Me coloqué
detrás y llevé mi polla con ayuda de su mano hasta su entrada. La empecé a
penetrar y, por mi peso, fue cediendo hasta que quedamos totalmente tumbados en
la cama, yo enganchado a su coño desde atrás.
Me movía y la penetraba, mientras le besaba el cuello y la
nuca. Ella gimoteaba por las sensaciones. La seguí penetrando y mis besos se
convirtieron en leves mordiscos que le arrancaron gemidos de placer y que
estaban consiguiendo que se aproximara a otro nuevo orgasmo. Y así fue, al poco
se tensaba y sentía que su vagina se vaciaba al lanza gran cantidad de flujos.
Yo no pude más sentí que mi polla quería descargar. Me moví para que saliera del
interior de mi madre y me dejé caer sobre ella poniéndola entre los cachetes de
su culo.
Continué moviéndome para correrme sobre su culo, pero mi
glande se coló entre los cachetes y comenzó a empujar en su estrecho ano.
Ninguno dijimos nada. Sentí como su cuerpo se tensó al separarse su esfínter por
la presión de mi glande.
-¿Te duele? – Le pregunté.
-No, todo lo contrario.
Mi polla estaba empapada de flujos de su coño que actuaron
como lubricante. Un pequeño empujón más y mi glande traspasó la barrera de su
ano. Paré y sentí que ella se empezaba a relajar de forma que seguí empujando
sin que tuviera ninguna resistencia. Comencé con penetraciones suaves para no
hacerle daño. Volví a mordisquear su cuello y ella volvía a sentir placer. Mis
embestidas se volvieron más continuas y violentas, provocando en ella gemidos de
placer. Se retorcía bajo mi cuerpo con cada penetración. Llevé mi boca hasta la
suya para que nuestras lenguas se lamieran mientras mi pene entraba en su recto.
Estaba sintiendo demasiado placer y quería descargar dentro
de ella. Sus gemidos fueron más fuertes y seguidos. Aumenté un poco más mis
penetraciones y sentí que tenía un orgasmo.
-¡Te voy a llenar con mi leche! – Le dije y sentí como
brotaba de mi polla el semen depositándose en ella.
Permanecí sobre ella un rato con mi polla en su ano. Me
levanté de ella y me recosté a su lado. La cama era pequeña por lo que me abrazó
y quedamos descansando hasta que el sueño nos venció.
A la mañana siguiente nos levantamos y nuestros invitados ya
no estaban. Creo que pasaron toda la noche follando pues no dejaron de hacer
ruidos. Desde aquel día la amistad que tengo con mi madre se ha fortalecido.
Pero lo mejor es que cada vez que tenemos ganas follamos sin tener que darle
explicaciones o pedir permiso a nadie. Eduardo y Laura han venido varias veces a
pasar la noche del sábado en casa, no tanto por amistad como por la necesidad de
poder follar entre ellos sin tener que esconderse de nadie, pues su relación es
tan incestuosa como la nuestra y en casa de mamá está permitido el incesto.
Vacaciones con mi hijo
Hola me llamo Isabel ahora tengo
38 años de edad y 6 de divorciada de mi marido por causas que no
vienen al caso. La historia que les voy a contar sucedió en las
vacaciones estivales del año 2008.
En ese tiempo mi hijo Enrique tenía 20 años. Les diré que mi hijo es una persona de lo más cariñosa y comprensiva a pesar de su juventud cuando le propuse irnos los dos solos de vacaciones a Benidorm. (Nosotros somos del norte de España). Él no puso ni la más mínima pega al contrario me dijo que los dos solos nos lo pasaríamos en grande. (Nunca pensamos en lo que pasaría mas tarde).
Al llegar al hotel nos encontramos que por una equivocación nos reservaron una sola habitación cuando habíamos pedido dos pero como esta era grande y con dos enormes camas no le dimos mayor importancia pues al mismo tiempo nos ahorrábamos unas pesetas.
Después de comer decidimos irnos a la playa y allí fue donde me di cuenta que mi hijo no hacía más que mirarme. (Yo lucía un bikini negro que realmente hacía resaltar mi figura pues todavía conservo unas muy buenas medidas. 95 - 62 - 94) Le pregunté qué es lo que yo tenía por qué no hacía más que mirarme y el muy colorado me dijo que era por que nunca se había fijado en su mamá y la miraba como la mujer más bonita y atrayente de todas las que en la playa había a lo que le contesté que era un mentiroso y me puse a pelearme con él en broma pero en uno de estos escarceos sus manos fueron a parar a mis pechos y la sensación que sentí fue como una descarga eléctrica. En el lugar en el que estábamos no había prácticamente nadie por lo que nadie se fijaba en nosotros, su boca buscó la mía y nos besamos como dos enamorados en eso yo noté que su pene se había puesto a mil y eso me volvió la cordura y rápidamente me solté de él y me fui al agua. Él muy contrariado fue también y me pidió perdón a lo que le contesté que no había pasado nada y que simplemente fue la expresión de nuestro mutuo cariño.
Después de cenar me propuso visitar las discos, en la tercera los dos nos pasamos un poco de copas nuestros bailes se hacían más atrevidos a cada momento ya no éramos madre e hijo en ese momento actuábamos como novios el roce de su cuerpo empezó a despertar el deseo sexual ya por mi largo tiempo olvidado pues hacía mucho tiempo que no sentía nada igual.
En un baile muy lento estábamos los dos totalmente pegados él tenía su pene al máximo y con un movimiento me lo incrustó entre mis piernas yo comencé a refregarme contra él y realmente podría dar la sensación de que estábamos follando mi vagina estaba empapada y él a punto de correrse. Por fin él me pidió irnos a una mesa y nos situamos en un rincón apartado y bastante oscuro. Sin mediar palabra me cogió por los hombros con su brazo izquierdo me atrajo hacia sí y me besó como nunca lo hizo nadie, su lengua se enroscó a la mía mientras su mano derecha se deslizó bajo mi corta falda y comenzó una caricia enervante en el interior de mis muslos me los apretaba dulcemente lo cual me producía un cosquilleo indecible. Dejó de besarme en la boca e inició con su lengua un recorrido por mi cuello, hombro y lóbulo de la oreja lo que me excitó muchísimo mientras su mano estaba ya sobre mis bragas acariciando mi conejito que estaba a mil.
Tuve que pedirle por Dios que no siguiera pues yo ya no respondía de mis actos. Esto hizo que él se serenara y como ya estaba amaneciendo decidimos regresar al hotel. Al llegar a la habitación decidimos darnos una ducha y él fue primero. Al terminar salió con un pantaloncito corto de pijama y luciendo su maravillosa musculatura lo que hizo brotar flujos a mi desdichada vagina, me fui corriendo yo también a la ducha y sin poder contenerme introduje primero un dedo luego dos y hasta tres dedos en mi vagina haciéndome una paja monumental, al no poder contener un grito mi hijo apareció corriendo en el baño (Había dejado la puerta abierta) Al verme de esa guisa él tampoco pudo contenerse se quitó el pantalón se metió bajo la ducha y cogiéndome por la cintura me atrajo hacia él, se cogió de mis tetas con su boca y comenzó a chupar de mis pezones que estaban como piedras succionándolos como cuando era un bebe. Su mano derecha se metió entre mis piernas acariciando todo mi chochito me introdujo el dedo medio en el interior mientras con el índice estimulaba mi clítoris. En esto me dio la vuelta y en un movimiento certero me incrustó toda su verga en mi interior. Mi chocho vio abrirse el cielo (Desde que me separé de mi marido nunca estuve con otro hombre) a los pocos segundos tuve un orgasmo monumental y Enrique se corrió como un condenado llenándome con su esperma. Como el agua seguía cayendo terminamos de ducharnos los dos y él me envolvió en una toalla me tomó en sus brazos y me depositó sobre una de las camas, con todo el cariño del mundo fue secando mi cuerpo milímetro a milímetro mientras con su lengua seguía el mismo recorrido que la toalla hasta que llegó a mi vagina la cual ya estaba empapada con mis flujos. Su lengua comenzó una exploración de arriba abajo y de abajo arriba dándole pequeños latigazos a mi clítoris que estaba duro como un garbanzo. El placer que sentía era superior a mí y después de haberme corrido unas tres o cuatro veces estuve a punto de desmayarme. Él estaba a reventar y retrepándose sobre mi vientre cogió mis piernas, las colocó sobre sus hombros y apuntando su glande en la entrada de mi vagina de un certero golpe la introdujo hasta el mismísimo útero. La follada fue impresionante, comenzó un mete saca cadencioso muy suave con movimientos de entrada salida estimulando cada recoveco del interior de mi vagina al mismo tiempo mis músculos vaginales parecían succionar su pene hasta que el orgasmo fue simultáneo nos corrimos de una forma bestial y maravillosa él inundando mis entrañas con su leche y yo soltando mis jugos a más no poder. Nos quedamos los dos dormidos de inmediato los dos estábamos agotados.
Enrique despertó como a las tres de la tarde y se quedó contemplando mi cuerpo desnudo y todavía muy apetecible. (Yo seguía durmiendo) Estaba de espaldas a él y él me acariciaba mis pechos suavemente los pezones respondieron de inmediato se pusieron duros como piedras, comenzó a refregar su pene por mi raja y como ésta todavía seguía empapada su pene entró con suma facilidad. Me desperté un poco sorprendida pero enseguida me acoplé a lo que en definitiva sería nuestra futura vida. Desde ese momento desaparecieron de nuestro vocabulario las palabras MADRE e HIJO.
A la vuelta de las vacaciones comprobé que estaba embarazada teniendo a los nueve meses una preciosa niña vivo retrato de mi misma. Lo que nunca sabrá la niña es de que su padre en realidad es su hermano.
Enrique y yo fuimos hasta que la muerte nos separó la pareja más feliz de la tierra.
FIN
En ese tiempo mi hijo Enrique tenía 20 años. Les diré que mi hijo es una persona de lo más cariñosa y comprensiva a pesar de su juventud cuando le propuse irnos los dos solos de vacaciones a Benidorm. (Nosotros somos del norte de España). Él no puso ni la más mínima pega al contrario me dijo que los dos solos nos lo pasaríamos en grande. (Nunca pensamos en lo que pasaría mas tarde).
Al llegar al hotel nos encontramos que por una equivocación nos reservaron una sola habitación cuando habíamos pedido dos pero como esta era grande y con dos enormes camas no le dimos mayor importancia pues al mismo tiempo nos ahorrábamos unas pesetas.
Después de comer decidimos irnos a la playa y allí fue donde me di cuenta que mi hijo no hacía más que mirarme. (Yo lucía un bikini negro que realmente hacía resaltar mi figura pues todavía conservo unas muy buenas medidas. 95 - 62 - 94) Le pregunté qué es lo que yo tenía por qué no hacía más que mirarme y el muy colorado me dijo que era por que nunca se había fijado en su mamá y la miraba como la mujer más bonita y atrayente de todas las que en la playa había a lo que le contesté que era un mentiroso y me puse a pelearme con él en broma pero en uno de estos escarceos sus manos fueron a parar a mis pechos y la sensación que sentí fue como una descarga eléctrica. En el lugar en el que estábamos no había prácticamente nadie por lo que nadie se fijaba en nosotros, su boca buscó la mía y nos besamos como dos enamorados en eso yo noté que su pene se había puesto a mil y eso me volvió la cordura y rápidamente me solté de él y me fui al agua. Él muy contrariado fue también y me pidió perdón a lo que le contesté que no había pasado nada y que simplemente fue la expresión de nuestro mutuo cariño.
Después de cenar me propuso visitar las discos, en la tercera los dos nos pasamos un poco de copas nuestros bailes se hacían más atrevidos a cada momento ya no éramos madre e hijo en ese momento actuábamos como novios el roce de su cuerpo empezó a despertar el deseo sexual ya por mi largo tiempo olvidado pues hacía mucho tiempo que no sentía nada igual.
En un baile muy lento estábamos los dos totalmente pegados él tenía su pene al máximo y con un movimiento me lo incrustó entre mis piernas yo comencé a refregarme contra él y realmente podría dar la sensación de que estábamos follando mi vagina estaba empapada y él a punto de correrse. Por fin él me pidió irnos a una mesa y nos situamos en un rincón apartado y bastante oscuro. Sin mediar palabra me cogió por los hombros con su brazo izquierdo me atrajo hacia sí y me besó como nunca lo hizo nadie, su lengua se enroscó a la mía mientras su mano derecha se deslizó bajo mi corta falda y comenzó una caricia enervante en el interior de mis muslos me los apretaba dulcemente lo cual me producía un cosquilleo indecible. Dejó de besarme en la boca e inició con su lengua un recorrido por mi cuello, hombro y lóbulo de la oreja lo que me excitó muchísimo mientras su mano estaba ya sobre mis bragas acariciando mi conejito que estaba a mil.
Tuve que pedirle por Dios que no siguiera pues yo ya no respondía de mis actos. Esto hizo que él se serenara y como ya estaba amaneciendo decidimos regresar al hotel. Al llegar a la habitación decidimos darnos una ducha y él fue primero. Al terminar salió con un pantaloncito corto de pijama y luciendo su maravillosa musculatura lo que hizo brotar flujos a mi desdichada vagina, me fui corriendo yo también a la ducha y sin poder contenerme introduje primero un dedo luego dos y hasta tres dedos en mi vagina haciéndome una paja monumental, al no poder contener un grito mi hijo apareció corriendo en el baño (Había dejado la puerta abierta) Al verme de esa guisa él tampoco pudo contenerse se quitó el pantalón se metió bajo la ducha y cogiéndome por la cintura me atrajo hacia él, se cogió de mis tetas con su boca y comenzó a chupar de mis pezones que estaban como piedras succionándolos como cuando era un bebe. Su mano derecha se metió entre mis piernas acariciando todo mi chochito me introdujo el dedo medio en el interior mientras con el índice estimulaba mi clítoris. En esto me dio la vuelta y en un movimiento certero me incrustó toda su verga en mi interior. Mi chocho vio abrirse el cielo (Desde que me separé de mi marido nunca estuve con otro hombre) a los pocos segundos tuve un orgasmo monumental y Enrique se corrió como un condenado llenándome con su esperma. Como el agua seguía cayendo terminamos de ducharnos los dos y él me envolvió en una toalla me tomó en sus brazos y me depositó sobre una de las camas, con todo el cariño del mundo fue secando mi cuerpo milímetro a milímetro mientras con su lengua seguía el mismo recorrido que la toalla hasta que llegó a mi vagina la cual ya estaba empapada con mis flujos. Su lengua comenzó una exploración de arriba abajo y de abajo arriba dándole pequeños latigazos a mi clítoris que estaba duro como un garbanzo. El placer que sentía era superior a mí y después de haberme corrido unas tres o cuatro veces estuve a punto de desmayarme. Él estaba a reventar y retrepándose sobre mi vientre cogió mis piernas, las colocó sobre sus hombros y apuntando su glande en la entrada de mi vagina de un certero golpe la introdujo hasta el mismísimo útero. La follada fue impresionante, comenzó un mete saca cadencioso muy suave con movimientos de entrada salida estimulando cada recoveco del interior de mi vagina al mismo tiempo mis músculos vaginales parecían succionar su pene hasta que el orgasmo fue simultáneo nos corrimos de una forma bestial y maravillosa él inundando mis entrañas con su leche y yo soltando mis jugos a más no poder. Nos quedamos los dos dormidos de inmediato los dos estábamos agotados.
Enrique despertó como a las tres de la tarde y se quedó contemplando mi cuerpo desnudo y todavía muy apetecible. (Yo seguía durmiendo) Estaba de espaldas a él y él me acariciaba mis pechos suavemente los pezones respondieron de inmediato se pusieron duros como piedras, comenzó a refregar su pene por mi raja y como ésta todavía seguía empapada su pene entró con suma facilidad. Me desperté un poco sorprendida pero enseguida me acoplé a lo que en definitiva sería nuestra futura vida. Desde ese momento desaparecieron de nuestro vocabulario las palabras MADRE e HIJO.
A la vuelta de las vacaciones comprobé que estaba embarazada teniendo a los nueve meses una preciosa niña vivo retrato de mi misma. Lo que nunca sabrá la niña es de que su padre en realidad es su hermano.
Enrique y yo fuimos hasta que la muerte nos separó la pareja más feliz de la tierra.
FIN
Una playa, unos tragos y los algunos de los mejores momentos de mi vida.
Hola como están soy yo Alexander e aquí otra pequeña historia
que sucedió cuando era solo un adolescente una vez Salí con unos amigos algún
lugar de puerto Vallarta no recuerdo muy bien en fin ahí hicimos una lunada esa
ocasión iba con mi prima angélica,
Ya que no habíamos conseguido pareja en el hotel vi a una
chica de limpieza llamada Viridiana era una chica morena delgada lo que mas me
gusto fue su cara y eso fue lo que me animo a charlar con ella para no
aburrirlos les diré que me acepto una copa en la playa comenzamos a charlar de
varias cosas hasta que algo tomada decidimos irnos al hotel a seguir hablando y
tomando ya luego salio en la platica…….
Y dime Viridiana tienes novio………
Tenia hace como cuatro meses terminamos………
Y por que digo si no te molesta la pregunta………
No mira pues el como es mayor que yo esperaba que yo……
Si que………
Pues que tuviéramos sexo y yo lo intente pero no me gusto…….
No te gusto o sea que eres………
No como crees es solo que el me lastimaba era un animal…….
Por que lo dices…..
Por que solo quería entrar y por lo grande me dolía…….
Bueno es solo que algunos no saben………..
Ah y ahora me vas a decir que tú sabes………..
Bueno no soy un experto pero si un poco…….
Así a ver inténtalo……….
Sin decirme mas la bese mientras mis manos recorrieron su
espalda, después pose mis labios por su cuello y mordí lentamente su oreja
mientras con una mano recorría su rostro moví a besar su boca mientras mis dedos
recorrían su pierna y subían hacia su entrepierna mientras nuestra respiración
se hacia mas entrecortada pude sentir su tanga un tanto húmeda mientras recorría
su piel trate de sacar mi mano para acariciarla mas pero me detuvo serrando sus
piernas mientras decía sigue por favor sigue al decir eso comencé a frotar mi
dedos sin entrar por completo solo por encima en ese momento sentí su mano
reposar sobre mi miembro mientras suspiraba me acariciaba por encima de mi
pantalón no resistí la sensación de sentir su piel y la recosté quitando el
vestido y dejando al descubierto su piel morena y unos senos increíbles abrí sus
piernas y comencé a basar esa linda chocha mientras mi lengua entraba y salía
sentía como ella jalaba mi pelo y decía que siguiera que nunca había sentido
nada igual seguía así y note que estaba algo apretado cuando trataba de meter mi
dedo entonces seguí acariciando por encima mientras mi lengua jugaba con su
conejito sentí como con sus manos empujaba mi cabeza y comprendí por sus
facciones que había alcanzado su primer orgasmo yo la limpie con mi lengua
después de eso saque mi verga a extremo dura y comencé a acariciar su chocha con
la punta de esa manera sentí como su vagina volvía a soltar ese liquido viscoso
tome mi falo con mi mano y la comencé a introducir con cierto esfuerzo mientras
ella decía que continuara yo la iba introduciendo poco a poco hasta meter casi
la mitad sin dolor ella con sus piernas me impulso sorpresivamente hacia ella y
la penetre ella comenzó a aullar de dolor y la bese para callarla un poco ya que
recordé que mi prima estaba en el mismo cuarto cuando comencé a bombear mire sin
querer al espejo y note a alguien por lo que Salí de ella rápidamente oímos como
de un portazo se cerraba la puerta del cuarto viridiana creyendo que era mi
novia agarro sus cosas y se fue no sin antes decir que lo lamentaba le dije que
no se preocupara que era mi prima y que mañana yo hablaba con ella (viridiana
claro) después de eso me puse mi bóxer y espere a relajarme un poco después fui
a tocar la habitación de Angélica…..
Angélica abre la puerta………
Para que……..
Quiero hablar contigo por favor abre……..
No mañana hablamos………..
Por que estas molesta……
Molesta yo……abrió la puerta de un golpe……..porque debería
estarlo solo te divertías no…..
Oye que te pasa……….
Nada solo que te recuerdo que también estoy aquí…….
Si lo se pero no es para que te pongas así………
Así como quieres que me ponga si yo me sacrifico y tu andas
por ahí yo también quiero coger pero me detenido por ti………
Así que todo se reduce a eso pues si quieres ahora te consigo
alguien para hacerlo……
Tú no entiendes, no entiendes……..
Así pues explícate………
Lo que quiero es coger pero contigo dijo mientras se me
lanzaba en mis brazos y me besaba yo como estaba algo tomado y excitado la tome
en brazos y la lleve a la cama en ella me deshice de su camisola y su tanga y
comencé a besar su entrada y su vientre mientras mis labios recorrían su vientre
con mi mano derecha acariciaba su pecho mientras con la otra le metía uno que
otro dedo mientras ella solo se retorcía después de unos segundos cambiamos de
posición colocándonos en la posición de 69 así estuve besando y pasando la
lengua cuando sin desearlo coloque un dedo en su ano y al no recibir queja
comencé a acariciarlo en forma de espirar solo oyendo gemidos de parte de ella
sentí como comenzaba a gemir y moverse mas rígido con cada movimiento logrando
que tuviera un orgasmo que hizo que yo también lo tuviera y ella muy educada se
lo comía todo mientras me limpiaba mi verga sentí como se volvía a poner tiesa
después de eso se paro me hice a la orilla de la cama y abrí las piernas
mientras ella se ponía entre ellas se sentaba en mi verga sin quedar de todo
sentada comenzó a subir y bajar y yo comencé a sentir como por la posición su
chocha apretaba cada vez mas mi verga así estuvimos no se cuanto tiempo hasta
que llegamos al orgasmo nos quedamos acostados y dormidos por un rato y al día
siguiente volvimos a coger después de esas vacaciones cojiamos cada que podíamos
después les contare como mi hermana y yo la iniciamos a la tendencia bisexual……
Vacaciones de Padre e hija
Esta Historia es real. Apenas tenia 17 años cuando comencé a trabajar
duro para ganarme la confianza de la dueña de la empresa, una mujer en
sus 30 años, que recién se quedaba viuda con una niña de
5 años.
Ella pago mis estudios universitarios y me case con ella dirigiendo posteriormente la empresa al graduarme. Hago este relato para que entiendan que la vida nos da sorpresa en cada giro o vuelta que toma. Al año siguiente ella tuvo mi hija Pamela que junto a Maria constituimos una familia feliz.
Ahora en mis 38 años, he vivido la experiencia mas grata de mi vida. Adela continua siendo una mujer bella a sus 41 años, Maria una joven preciosa en sus 23, la cual considero mi hija al igual que Pamela de apenas 18.
Soy fanático de los deportes de vela y como es mi costumbre alquile un catamarán para mis vacaciones. Al día siguiente, de mis vacaciones me levante temprano y me dirigí al puerto del hotel. Allí se me entrego el equipo para navegar alrededor de las islas pequeñas, mientras preparaba el equipo llego mi hija Pamela para ayudar. Ella tenia experiencia navegando conmigo y ya tenia puesto su "wet suit."
Fue un viaje increíble ella se movía por la embarcación con agilidad y gracia, muchas veces adelantándose a mis movimientos por lo que tropezábamos varias veces, estallando en risas.
Decidimos buscar una islita desierta para ingerir los aperitivos y hacer un poco de buceo. Así que estando en la orilla Pam se libero de su "wet suit" y como una bailarina se contoneo su cuerpo para liberarse de esa goma que le aprisionaba el cuerpo.
No pude apartar mis ojos pues su pequeño bañador dejo al descubierto una de sus nalgas, que se me antojaron firmes y suaves. Ella con toda naturalidad se arreglo y procedió a servir los refrigerios. Platicamos un poco y trate de indagar si tenia algún amigo especial y de sus estudios. Ella me contesto :" hay tantos interesados pero ninguno me llaman la atención.
Sabes algo Papa, son tan inmaduros, solo piensan en sexo." A lo que le comente: " y tu no piensas en eso, verdad?" Me miro y se sonrió.
Un poco te reposo era obligado y ella se tendió en la arene y me pidió que le aplicara el bloqueador solar. Muchas veces antes lo había hecho.
Le pedí que se acostara en la toalla, "diantres, que cuerpo" pensé. Se quedo apoyada en sus codos y le pedí que se volteara, evitando mirar a sus partes intimas, que como un imán me atraían la vista. Ella rehusó y dijo que tenia que protegerse toda. Así comencé a ponerle la crema por sus piernas, me entretenía sintiendo su carnes firmes, tonificadas. Ella entreabrió sus piernas y mi vista escapo a donde se marcaba su conchita que desproporcionado para su edad se me antojo imaginarlo con sus vellos pubicos suaves como la seda, donde podría ver su piel a través de ellos. Esa sola idea me excito. Al concluir entre su entrepierna evite rozar sus partes intimas y alcé mi vista, quise ver su rostro y vi que me contemplaba, mientras mis manos recorrían su cuerpo, no decía nada.
Le dije "Ahora si, tienes que voltearte" ella giro sobre su cuerpo mientras tomaba otro poco de crema, querría acabar con esto lo mas pronto posible, me sentía turbado. Ya sentía como mi pene se empujaba contra mi bañador y seguir sintiendo su cuerpo entre mis manos era algo que querría evitar. Tan pronto acabe me tire al agua, querría sofocar la calor que sentía en todo mi cuerpo.
Pamela se levanto y se tiro tras de mi, jugando. En unos de esos momentos ella quiso agarrarme y me lancé de espaldas para evitar que me cogiera, según caía en el agua pude sentir sus manos resbalando por mi cuerpo hasta tocar mi pene. Me sentí apenado que pudiera notar mi erección. Así que deje te jugar y entonces ella se acerco a mi y me abrazo.
"Que pasa contigo, no vinimos a divertirnos" Sus caderas tocaron mi erección y trate de evitarlo, parecia como que ella lo buscara y yo no podía sucumbir ante el deseo, jamás experimentado antes. "Es mi hija, por Dios" pensé.
Regresamos antes de lo previsto al área del hotel, Nunca había sido infiel a mi esposa y estaba siendo tentado por mi hija. Esa noche en el Hotel había baile, me excuse y le pedí a mi esposa que se fueran querría descansar. Así que me encerré en mi habitación y allí me quede hasta Adela se despidió y pensé que todos se habían marchado. Eran las 9:30 pm así que tome un baño, me quede en boxers y salí a ver si había un partido de grandes ligas en la televisión. Un trago, whisky con hielo, mis pensamientos sucedían uno tras otro. Pamela, sale de pronto de su cuarto y me dice "Para eso te quedaste solito, ah?"
Pues te tengo una sorpresa. Traía en sus manos su almohada y comenzó a golpearme con ella entre risas de niña traviesa. Tome la almohada y forcejeando comencé a darle a ella.
Ella sale corriendo hacia su cuarto y la persigo, ante su cama trata de quitarme la almohada y no puede. En un empujón cae de espaldas sobre la cama y pude ver que no llevaba sus braguitas, su conchita estaba completamente afeitada y podía ver su delicada piel, blanca y suave. Sin pensarlo mi cuerpo cayo sobre el de ella y seguimos la pelea del juego que teníamos. Sus caderas me empujaban para safarse de mi y yo sentía su pelvis golpearme, restregándola con mis muslos. Solté la almohada que estaba entre nuestros cuerpo y la agarre sus manos por sobre su cabeza, evitando así que se zafara. No se como, no lo pensé metí la mano y saque mi pene acomodándolo en la entrada de su conchita, "Ahora tu vas a ver, tu vas a ver." Ella se quedo inmóvil, su respiración subía y baja su pechitos. Oí un suave: "No, papi que vas hacer? NO, papi" comencé a penetrar su cuerpo, estaba húmeda lo sentía, como sentí como mi pene entreabría sus labios vaginales y me detuve. pensé retírame, ella sintió que titubeaba y fue entonces cuando levanto sus piernas sobre mis caderas, puso sus piernas sobre mis nalgas y me empujo contra ella.
Penetrándola, sentí como su vagina recibía mi pene, como quedaba apretado en su estrechez. Ella me:
"Por favor, no te muevas, por favor
NO." Me duele mucho, déjalo quietecito, déjalo ahí."
Me duele, papi, me duele" y una lagrima bajo por sus mejillas. Me quede quieto y sentía como mi pene latía dentro de ella, sin que me moviera, podía sentir como su cuerpo temblaba y sus manos fueron cediendo.
Había deflorado a mi pequeña Pam. Justo cuando pensaba retirar mi pene, sentí como sus caderas comenzaron a moverse, buscando acomodarse a mi erección dentro de ella.
Permanecí quieto gozando ese momento, sentía como sus movimientos subían de ritmo e intensidad junto con su respiración. Sus ojos cerrados, comencé a besarla y ella me respondía. sentí como su lengua busco la mia. comencé a moverme dentro de ella hasta que su cuerpo comenzó a convulsionar. Sus caderas agitadas con movimientos involuntarios de su garganta escapaba gemidos ....AHHHHHHHHHHHHHHHHHH,
SI
QUE RICO,,QUE RICOOOOOO DALE PAPI,,DALE MUEVETE,
SIGUE, POR DIOS
SIGUE..Parecia estaba experimentando múltiples orgasmos, la sola idea de que fueran sus primeros me hizo sentir como mi pene se hinchaba, mi cuerpo se puso tenso y sentí como estallaba mi pene, llenando su conchita de mi semen caliente. Sus piernas me empujan dentro de ella, me retenía en ese abrazo, sentía su vagina convulsionando apretando mi pene en sucesivas contracciones. Nos miramos, querría ver en sus ojos algún reproche, algún gesto de disgusto. Ella me miraba, su cara reflejaba serenidad, brillaban aun con sus primeras lagrimas de mujer. Me beso, una y otra vez. La abracé fuerte y le dije a su oído "Te quiero, mi cielo. Te adoro" "Soy el hombre mas feliz de la tierra por tenerte a ti" A lo que ella me respondió: "Te quiero papa, no sabes lo mucho que te quiero. Tanto que me entregue a ti, pensaba que evitaras que esto sucediera, me hubieras roto el corazón si lo hubieras evitado"
Así permanecimos abrazados un rato hasta que me levante y le pedí que fuera al baño y se duchara. Me pidió que lo hiciera yo y fuimos juntos..Muchas otras cosas han pasado pero les contare luego..
Ella pago mis estudios universitarios y me case con ella dirigiendo posteriormente la empresa al graduarme. Hago este relato para que entiendan que la vida nos da sorpresa en cada giro o vuelta que toma. Al año siguiente ella tuvo mi hija Pamela que junto a Maria constituimos una familia feliz.
Ahora en mis 38 años, he vivido la experiencia mas grata de mi vida. Adela continua siendo una mujer bella a sus 41 años, Maria una joven preciosa en sus 23, la cual considero mi hija al igual que Pamela de apenas 18.
Soy fanático de los deportes de vela y como es mi costumbre alquile un catamarán para mis vacaciones. Al día siguiente, de mis vacaciones me levante temprano y me dirigí al puerto del hotel. Allí se me entrego el equipo para navegar alrededor de las islas pequeñas, mientras preparaba el equipo llego mi hija Pamela para ayudar. Ella tenia experiencia navegando conmigo y ya tenia puesto su "wet suit."
Fue un viaje increíble ella se movía por la embarcación con agilidad y gracia, muchas veces adelantándose a mis movimientos por lo que tropezábamos varias veces, estallando en risas.
Decidimos buscar una islita desierta para ingerir los aperitivos y hacer un poco de buceo. Así que estando en la orilla Pam se libero de su "wet suit" y como una bailarina se contoneo su cuerpo para liberarse de esa goma que le aprisionaba el cuerpo.
No pude apartar mis ojos pues su pequeño bañador dejo al descubierto una de sus nalgas, que se me antojaron firmes y suaves. Ella con toda naturalidad se arreglo y procedió a servir los refrigerios. Platicamos un poco y trate de indagar si tenia algún amigo especial y de sus estudios. Ella me contesto :" hay tantos interesados pero ninguno me llaman la atención.
Sabes algo Papa, son tan inmaduros, solo piensan en sexo." A lo que le comente: " y tu no piensas en eso, verdad?" Me miro y se sonrió.
Un poco te reposo era obligado y ella se tendió en la arene y me pidió que le aplicara el bloqueador solar. Muchas veces antes lo había hecho.
Le pedí que se acostara en la toalla, "diantres, que cuerpo" pensé. Se quedo apoyada en sus codos y le pedí que se volteara, evitando mirar a sus partes intimas, que como un imán me atraían la vista. Ella rehusó y dijo que tenia que protegerse toda. Así comencé a ponerle la crema por sus piernas, me entretenía sintiendo su carnes firmes, tonificadas. Ella entreabrió sus piernas y mi vista escapo a donde se marcaba su conchita que desproporcionado para su edad se me antojo imaginarlo con sus vellos pubicos suaves como la seda, donde podría ver su piel a través de ellos. Esa sola idea me excito. Al concluir entre su entrepierna evite rozar sus partes intimas y alcé mi vista, quise ver su rostro y vi que me contemplaba, mientras mis manos recorrían su cuerpo, no decía nada.
Le dije "Ahora si, tienes que voltearte" ella giro sobre su cuerpo mientras tomaba otro poco de crema, querría acabar con esto lo mas pronto posible, me sentía turbado. Ya sentía como mi pene se empujaba contra mi bañador y seguir sintiendo su cuerpo entre mis manos era algo que querría evitar. Tan pronto acabe me tire al agua, querría sofocar la calor que sentía en todo mi cuerpo.
Pamela se levanto y se tiro tras de mi, jugando. En unos de esos momentos ella quiso agarrarme y me lancé de espaldas para evitar que me cogiera, según caía en el agua pude sentir sus manos resbalando por mi cuerpo hasta tocar mi pene. Me sentí apenado que pudiera notar mi erección. Así que deje te jugar y entonces ella se acerco a mi y me abrazo.
"Que pasa contigo, no vinimos a divertirnos" Sus caderas tocaron mi erección y trate de evitarlo, parecia como que ella lo buscara y yo no podía sucumbir ante el deseo, jamás experimentado antes. "Es mi hija, por Dios" pensé.
Regresamos antes de lo previsto al área del hotel, Nunca había sido infiel a mi esposa y estaba siendo tentado por mi hija. Esa noche en el Hotel había baile, me excuse y le pedí a mi esposa que se fueran querría descansar. Así que me encerré en mi habitación y allí me quede hasta Adela se despidió y pensé que todos se habían marchado. Eran las 9:30 pm así que tome un baño, me quede en boxers y salí a ver si había un partido de grandes ligas en la televisión. Un trago, whisky con hielo, mis pensamientos sucedían uno tras otro. Pamela, sale de pronto de su cuarto y me dice "Para eso te quedaste solito, ah?"
Pues te tengo una sorpresa. Traía en sus manos su almohada y comenzó a golpearme con ella entre risas de niña traviesa. Tome la almohada y forcejeando comencé a darle a ella.
Ella sale corriendo hacia su cuarto y la persigo, ante su cama trata de quitarme la almohada y no puede. En un empujón cae de espaldas sobre la cama y pude ver que no llevaba sus braguitas, su conchita estaba completamente afeitada y podía ver su delicada piel, blanca y suave. Sin pensarlo mi cuerpo cayo sobre el de ella y seguimos la pelea del juego que teníamos. Sus caderas me empujaban para safarse de mi y yo sentía su pelvis golpearme, restregándola con mis muslos. Solté la almohada que estaba entre nuestros cuerpo y la agarre sus manos por sobre su cabeza, evitando así que se zafara. No se como, no lo pensé metí la mano y saque mi pene acomodándolo en la entrada de su conchita, "Ahora tu vas a ver, tu vas a ver." Ella se quedo inmóvil, su respiración subía y baja su pechitos. Oí un suave: "No, papi que vas hacer? NO, papi" comencé a penetrar su cuerpo, estaba húmeda lo sentía, como sentí como mi pene entreabría sus labios vaginales y me detuve. pensé retírame, ella sintió que titubeaba y fue entonces cuando levanto sus piernas sobre mis caderas, puso sus piernas sobre mis nalgas y me empujo contra ella.
Penetrándola, sentí como su vagina recibía mi pene, como quedaba apretado en su estrechez. Ella me:
"Por favor, no te muevas, por favor
NO." Me duele mucho, déjalo quietecito, déjalo ahí."
Me duele, papi, me duele" y una lagrima bajo por sus mejillas. Me quede quieto y sentía como mi pene latía dentro de ella, sin que me moviera, podía sentir como su cuerpo temblaba y sus manos fueron cediendo.
Había deflorado a mi pequeña Pam. Justo cuando pensaba retirar mi pene, sentí como sus caderas comenzaron a moverse, buscando acomodarse a mi erección dentro de ella.
Permanecí quieto gozando ese momento, sentía como sus movimientos subían de ritmo e intensidad junto con su respiración. Sus ojos cerrados, comencé a besarla y ella me respondía. sentí como su lengua busco la mia. comencé a moverme dentro de ella hasta que su cuerpo comenzó a convulsionar. Sus caderas agitadas con movimientos involuntarios de su garganta escapaba gemidos ....AHHHHHHHHHHHHHHHHHH,
SI
QUE RICO,,QUE RICOOOOOO DALE PAPI,,DALE MUEVETE,
SIGUE, POR DIOS
SIGUE..Parecia estaba experimentando múltiples orgasmos, la sola idea de que fueran sus primeros me hizo sentir como mi pene se hinchaba, mi cuerpo se puso tenso y sentí como estallaba mi pene, llenando su conchita de mi semen caliente. Sus piernas me empujan dentro de ella, me retenía en ese abrazo, sentía su vagina convulsionando apretando mi pene en sucesivas contracciones. Nos miramos, querría ver en sus ojos algún reproche, algún gesto de disgusto. Ella me miraba, su cara reflejaba serenidad, brillaban aun con sus primeras lagrimas de mujer. Me beso, una y otra vez. La abracé fuerte y le dije a su oído "Te quiero, mi cielo. Te adoro" "Soy el hombre mas feliz de la tierra por tenerte a ti" A lo que ella me respondió: "Te quiero papa, no sabes lo mucho que te quiero. Tanto que me entregue a ti, pensaba que evitaras que esto sucediera, me hubieras roto el corazón si lo hubieras evitado"
Así permanecimos abrazados un rato hasta que me levante y le pedí que fuera al baño y se duchara. Me pidió que lo hiciera yo y fuimos juntos..Muchas otras cosas han pasado pero les contare luego..
La primera vez con mi prima Wendy
Somos de provincia, vivimos cerca de la capital del estado de
puebla (méxico), por razones de escuela yo estudiaba afuera de mi lugar de
origen, y regresaba de esas vacaciones escolares de la prepa, quizás esta
historia piensen que no fue cierto, pero los nombres y el lugar he cambiado por
si algún día alguien de mi familia visitara esta pagina, sepa que no soy yo.
Soy hijo único, y siempre que llego, al pueblo voy a visitar
a mis primos que viven cerca de mi casa. Ellos son tres, Roberto (el mayor de
todos y estudia la universidad en la UNAM cd de México) Miguel que estudia la
prepa en el pueblo y Wendy que esta en tercero de secundaria.
Con Miguel y Wendy me llevo superbien, ese día que llegue fue
extraordinario, porque me entere que había fiesta en el pueblo (ya que había una
fiesta en kiosko del parque) y le dije a mi mama que yo la alcanzaba después en
la fiesta, ya que quería ir con mis primos, e iba a buscarlos a su casa(;Miguel
y Wendy).
Mi prima estaba con unas amigas haciendo tarea y por esa
razón no había ido a la fiesta (estaba solita, todos se habían ido).
Cuando nos vimos ella me abrazo con mucho entusiasmo, me daba
besos, me abrazaba y siempre tenia la costumbre de sentarse en mis piernas.
Siempre que estaba cerca de mi me gustaba olerla (su oler me excitaba) y siempre
le decia: sino fueras mi prima.
Le pregunte que si no iba a ir a la fiesta, y me comento que
si, en ese momento le dijo a sus amigas que luego la terminaban. Wendy me dijo
que Miguel ya se habia adelantado (ya me habia dado cuenta).
Ella vestia un short y camiseta de color blanco, es guera
bien formada, tanto que las tetas estan superantojables.
Nos fuimos a rumbo a la fiesta, cuando pasamos cerca de mi
casa, se me ocurrió una idea, y le propuse que mejor nos quedáramos ahí, porque
con el ruido de la fiesta no íbamos a poder platicar. Ella acepto.
Entonces entramos a la casa y nos dirigimos a mi cuarto, puse
el canal de mtv para estar escuchando música y me senté en mi sofá, ella se
sentó como siempre en mis piernas, y empezamos a platicar de cómo era donde
estudiaba, si tenia novia, mientras ella jugaba con el cabello de mi cabeza.
Esa acción de ella me excito, y yo le empecé a preguntar que
si tenia novio, mientras yo jugaba con los poquitos vellitos de su brazo.
Me contesto que había terminado con él, porque se le hacia
una burrada de tener novio siendo tan chica, y agregaba ya que los hombres solo
quieren acostarse con las mujeres nada mas.
Yo mientras le dije que no le había llegado su momento y
además había muchas formas de hacer el amor sin hacerlo.
Entonces ella me preguntó ¡comó! (estaba sorprendida) y yo le
dije que yo le podía enseñar pero que seria nuestro secreto... ella tuvo miedo
al principio porque pensó que era malo, pero por fin la convencí...
Entonces por la posición que nos encontrábamos, le di un beso
suave y despacio en su cuello, vi como ella se estremeció y se le puso la carne
de gallina... wendy se quiso bajar de mis piernas y yo la calme, le volví a
decir que no le había pasado nada. Ella se tranquilizo y volvió a cooperar.
Después poco a poco fui besándole el cuello hacia la oreja, y
las llemas de mis dedos empezaba a recorrer su brazo, mientras ella se
estremecía, cuando de repente ella cerro los ojos y dio un suspiro largo y
fuerte.
Después mis manos fueron hacia pechos grandes y fuertes, los
tocaba el pezón sobre su camiseta y mi lengua se metía en su oreja, ella no
sabia que hacer, su respiración cada momento era mas agitada.
Entonces agarre sus brazos y los puse en mi cuello, ella me
abrazo y jugaba mas con mis cabellos, mientras yo iba hacia su boca y mis manos
recorriendo su piel hacia sus pechos, cuando sintió mis labios y mis manos en
sus pechos wendy se asusto tanto que se levanto de golpe...
Yo la volvía a calmar le dije que no le había pasado nada,
que seguía siendo señorita y que la iba a proteger. Wendy ya no quería nada, y
me costo mucho trabajo convencerla, le pregunte si no había sentido bonito, y me
dijo que si, entonces le argumente, bueno déjate, para que termine de enseñarte
como se hace el amor sin tener relaciones (yo estaba excitado). También le dije
que la iba a enseñar a besar.
Entonces la senté arriba de mi, pero mirándome, le abrí la
piernas, como si estuviera montando acaballo y me abrazo muy fuerte...
Ella estaba recostada sobre mi, temblando y yo le acaricia la
espalda tranquilizándola...
De nuevo le empecé a besar el cuello, mientras las llemas de
mis dedos jugaba con la camiseta de su espalda... de nuevo ella se empezó a
excitar, yo estaba al cien por ciento.
Me dirigí a su boca y nos empezamos a besar, mientras mis
manos estaba tocando sus pechos sobre su brazier, tocando sus pezones, que
estaban duros...
Poco a poco le fui quitando el sostén y ya estaba tocándolos
en carne viva, era una maravilla aquel par de pechos, estaban duritos, y su piel
parecía terciopelo.
Ella sin comprender que pasaba, estaba borracha de lujuria,
me besaba como desesperada, mientras yo le subía su camisa hasta el tope.
Posteriormente la deje de besar y me puse a besarle los pechos, era
impresionante como se retorcía cuando se los besaba, mientras mis manos se
dirigían a su short...
Ella estaba tan posesionada de si misma que no se dio cuenta
cuando le abrí su short y le empecé a meter la mano sobre su ropa interior...
Era algo que nunca lo hubiera pensado, le tocaba ya en ese
momento su parte más tierna que tenia, pero sin meterle el dedo, cuando se lo
introduje el dedo grito fuerte, y de nuevo se volvió a separar, esta vez estaba
llorando...
Yo la abrace le pedí perdón si ella sentía que le había
fallado...
La acosté en la cama, mientras platicabamos, y le dije que
eso no era malo, que si ella lo había disfrutado era excelente, wendy me decía
que si lo disfrutaba pero tenia miedo....
Le comente que confiera en mi... que no tuviera miedo,
entonces le di un beso suave en los labios y me rechazo... le volví a decir que
no tuviera miedo...
Y con mis dedos empecé a jugar con su abdomen y le sugerí que
hiciéramos un trato, que me diera la ultima oportunidad de enseñarle y sino
quería no lo volvería a intentar... ella acepto.
Me subi sobre ella, mientras la besaba, ella estaba acostada
con las piernas unidas, mientras yo la besaba y restregaba mi miembro sobre su
panocha.
Ella poco a poco empezó a restregarle mas fuerte y rápido
sobre mi verga, se estremecia y se quejaba,
estaba yo asombrado como me abraza y poco a poco estaba
participando en el acto....
De repente le murmure al oído que nos quitáramos nuestras
ropas, y le dije que yo ya le había demostrado que no le iba a ser daño...
La convencí, pero me dijo que se iba a tapar con una sabana,
y así lo hizo, mientras yo me quite rápidamente mis ropas, el miembro que tengo
mide sin presumir 20cm aprox, ella se asusto de ver tan grande animalón, le dije
que no se lo iba a meter.
Le pregunte que si quería tocarlo, me dijo que no.
Me volví a costar de nuevo sobre ella y así desnudos le
restregué la verga, pero yo realmente quería mas... me acomode de tal manera le
pudiera meter el dedo, yo estaba como una parte de mi cuerpo en la cama y la
otra parte sobre ella, mientras le besaba los pechos sobre su piel y mi mano
empezaba a explorar su vagina , ella se quejaba del dolor de mis dedos pero poco
a poco fueron sediendo...
Ahí estuve un buen rato mamandoles los pechos y tocándole su
vagina, mientras ella estaba superexcitadisima... pero realmente yo quería
mas...
Me puso delante de ella, era difícil poder actuar, porque la
sabana esta entre nosotros, pero no me importo.
Le puse el fusil para terminar ese acto noble y cumplir con
mi mision,
Ella, cuando vio mis intensiones estaba cerrando las piernas
y me preguntaba que iba hacer, le dije como siempre que confiara en mi y ella se
relajo...
Le puse la puntita de mi verga larga y gruesa en la entrada
de su cuevita, y con mi mano agarre la verga y la empecé a mover como cuando
compras un lapicero nuevo (a si le dicen a las plumas o bolígrafos en mi tierra)
y lo rayas desesperadamente con el papel para probarlo, asi le hice.
Agarre mi verga y solo la puntita se la moví muy rápido en su
cuevita, ella se estremeció tanto que con sus uñas me las enterró en mis
brazos...
Intente meterle la verga despacio pero le dolía y se hacia
para atrás de repente vi que estaba cerradando las piernas (y sentí que mi
oportunidad se me iba de las manos) no me dejo otra alternativa de metersela de
un solo golpe, ella grito tanto que creo que los vecinos lo habrán escuchado y
se quedo quietecita, inmóvil, paralizada, y empezó a llorar, ya era demasiado
tarde ya la tenia ensartada hasta el fondo, empecé a mover la verga y ella me
pedio que se la sacara.
Yo no le hice caso y la seguía moviendo despacito, pero ella
estaba como congelada, como tiesa, como muerta, no se quería mover y casi sin
fuerzas me decía que se la sacara (con lagrimas en los ojos y asustada)....
Para mi era extraordinario porque estaba tan cerrado aquella
cuevita, que la presión que hacia con mi verga sentía que visitaba a los ángeles
del cielo, sentía rebonito (porque era mi primer quinto sin querer)...
Le empecé hablar, para calmarla porque esta muy tensa,
continuaba llorando, le empecé acariciar su cabello, con mi verga ensartada,
pero no quería saber nada de nada, solo quería que se la sacara.
Le prometí que se la iba a sacar pero tenia que escucharme...
le dije que para sacársela debía de tranquilizarse, porque sino le iba a dolor
el doble de lo que le había dolido cuando se la metí.
Entonces wendy se empezó a tranquilizar, poco a poco
(comprendí que realmente quería que se la sacara), y yo seguía metiendosela y
sacándoles despacito, el miedo de ella lo empecé a sentir...
Estaba viendo que ella no estaba disfrutando nada, así que se
la saque... ella en ese momento me abrazo y lloro como una niña con tanta
ternura, que me hizo sentir mal.
Yo le pedí perdón y le dije que estaba enamorado de ella, y
por eso habíamos llegado hasta ahí, le pedí que si quería ser mi novia, ella
seguía llorando, y me dijo que nunca mas volvería a confiar en mi.
Me pedio que la llevara a su casa, se envolvió en la sabanas
agarro su ropa y se fue a vestir al baño.
Yo me vestí muy rápido, cuando ella salió seguía llorando,
caminaba muy adolorida, y me dijo que acaba de orinar y sentía que le ardía y
como si algo de ella se salía de sus entrañas, yo estaba callado no sabia que
decir.
La lleve a su casa, en todo el camino no paro de llorar, yo
tuve miedo porque pensé que me iba acusar con mis tíos, pero al otro día no paso
nada, no le dijo nada a nadie, lo malo es que nunca mas me volvió a hablar.
Me gustaría que me escribieran y me digan en que falle.
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